Micología en la Sierra de las Nieves

La formación más particular de la Sierra de las Nieves en cuanto a su botánica se refiere, es sin duda el Pinsapar, este bosque de abetos es uno de los mejores sitios de setas, aunque propios de climas más fríos y cuyo aspecto norteño, sorprende al visitante que se adentra en nuestro Parque Natural.

Hace que muchas setas asociadas al genero Abies se den en estas latitudes como es el caso de las Colmenillas o Cagarrias Morchella Elafoides, esta seta alcanza un gran precio en el mercado y tiene gran valor gastronómico es de la familia de los ascomicetos y puede encontrarse junto a los Boud o Pers Caloscypha fulgens, solo en primavera.

Si la primavera es lluviosa podremos también buscar setas como la Russula rubroalba, de color violaceo y muy apreciada aunque bien rara, o los bonetes Gyromitra esculenta.

Pero ahora es otoño y queremos coger setas haciendo nuestras propias rutas micológicas en la Sierra de las Nieves, para ello debemos armarnos de una navaja para cortar el tallo sin arrancarlo y una cesta para dejar caer las esporas por el camino, unas buenas botas de andar y echarnos al campo y a los bosques donde buscar boletus y donde encontrar níscalos y otras setas asociadas cada una a cada especie arbórea.

Bajo los alcornoques o los pinares, podemos encontrar el Lactarius rugatus muy famoso y popularmente conocido como Níscalo, esta especie es muy apreciada sobre todo en Cataluña donde se le conoce como Robellón y llega alcanzar los 35€ por kilo en el mercado o más.

Son muy comunes en las sierras de Tolox, Ojen, Yunkera o El Burgo y muy abundantes en el otoño, de color anaranjado y con una hendidura en el sombrero.

Por sus características climáticas el Parque Natural Sierra de las Nieves permite encontrar también otras variedades, como son los Mazuelos, tan raros que mejor no recogerlos para favorecer su propagación.

La Seta de Cardo Pleurotus Eryngii es de las más comunes y buscadas por los habitantes locales, ya que son fáciles de reconocer y fáciles de cocinar, se hacen como un filete a la plancha vuelta y vuelta y solo con un poco de sal y pimienta, delicosos¡¡¡ búscalos con las primeras lluvias del otoño.

Yema de huevo o Amanita Caesarea, como su nombre indica es un manjar digno del cesar, es de color anaranjado y parece un huevo saliendo de su cascara de hay su nombre común, hay que buscarla bajo alcornoques, encinas y sobre todo se da bajo los castaños.

La Seta Azul Lepista Nuda de color violeta y muy apreciada o el Parasol Macrolepiota Procera, así como distintas especies de Boletus o de Coprinus, son otras de las setas de otoño de la Sierra de las Nieves y que se encuentran entre las setas españolas más apreciadas

Más tarde en invierno encontraremos las Angulas de Monte o Rebozuelo, Cantharelus Lutescens, si ha llovido lo suficiente.

El mejor modo de conservar las setas, si ha ido bien la recolecta, es confitarlas cubriéndolas con aceite de oliva suave y cociéndolas a 80ºC durante una media hora, pueden acompañarse con laurel, bolas de pimienta y hierbas aromáticas en la cocción y después pueden guardarse junto con el aceite en botes y cerrar estos al baño maría, esto nos permitirá disfrutar de nuestra recolección durante un largo periodo de tiempo.